“Fargo” otra gran historia real inventada

 

Minnesotta es un desierto de nieve en el que nunca pasa nada. Sobre ese blanco níveo, los hermanos Coen nos proponen un viaje salvaje, divertido y sangriento a una historia presentada bajo la premisa “basada en un hecho real”, pero enteramente concebida por estos inspirados hermanos.
Como en otras películas de su espléndida filmografía, un hecho mínimo va a desencadenar unas consecuencias devastadoras sobre los protagonistas. En este caso, W.H. Macy, que construye un personaje magnífico (es inocentón, apocado, un buen hombre con decisiones equivocadas…), quiere conseguir dinero para emprender un negocio y saldar sus deudas; como no podía ser de otra manera, su entorno es un nido de víboras (magistral Harve Presnell haciendo de suegro avaricioso) y para eso recurre a dos “profesionales” sin escrúpulos para que secuestren a su mujer: el estupendo S. Buscemi y P. Stomare.
La genialidad de esta película es que perteneciando por derecho propio al género negro, llega a él realizando una comedia despiada, rezumante de un humor negro desenfadado y estrambótico, mostrándonos a una galería de personajes que sólo pueden tener acomodo en un paisaje tan rural como el que me muestran en la película. De hecho, parte de la riqueza de esta película surge del hecho de constrastar la placidez de unos personajes (estupenda la secuencia en la que un vecino informa de la “gente rara” que vio; o la espléndida F. McDormand que compone una “policía” única en toda la historia del cine), sobre el temperamento más sanguinario y violento de otros. Una violencia bizarra que de todos modos siempre estará escoltada por la sonrisa.
Para eso, los hermanos Coen se valen de una realización muy estilizada (prodigiosos los travellings, los planos generales de esa Minnesotta helada, el maravilloso picado que muestra el enfado de Macy), con el manejo tan inspirado al que nos tienen acostumbrados.
Como no podía ser de otra manera, el reparto está sublime. La verdad es que no sabes a cuál destacar, pues el trío protagonista (Macy, McDormand y Buscemi) están llenos de tal autencidad que habla del prodigioso trabajo que realizan.
“Fargo” es una parada obligatoria, una cita maravillosa para todas las personas que crean que el cine es el arte más divertido del mundo.

Die Welle. La Ola.

La Ola, es un film alemán inspirado los sucesos que tuvieron lugar en 1967, cuando tras cinco días de experimentos el profesor de historia Ron Jones tuvo que interrumpir el proyecto «La tercera ola» con el que pretendía demostrar a sus alumnos de la escuela Cubberley de Palo Alto (California) la dimensión real y los peligros de la autocracia. Obtuvo el resultado contrario. En 1981, el escritor estadounidense Todd Strasser narró en su libro «The Wave», bajo el pseudónimo Morton Rhue, los hechos que recuperó el director Dennis Gansel en clave de thriller y ubicando los hechos en Alemania en la época actual.

Lo que comienza con una serie de ideas inofensivas, como la disciplina y el sentimiento de pertenencia a un grupo, se va convirtiendo en un movimiento real: LA OLA. Al tercer día, los alumnos comienzan a aislarse y amenazarse entre sí.

Cuando el conflicto finalmente rompe en violencia durante un partido de waterpolo, el profesor decide no seguir con el experimento, pero para entonces ya es demasiado tarde, LA OLA se ha descontrolado…

Podemos observar como se puede influenciar en mayor o menor medida a los individuos dependiendo de la situación personal y social en la que se encuentren. Los personajes de la cinta con mayores problemas personales o que se encuentran en situación de exclusión social son los más influenciables y por lo tanto los que mejor acogen el experimento. Como contrapartida, también hay personajes que tienen las cosas más claras y no se sienten a gusto participando de este ensayo.

No es tan difícil influenciar a las personas, sobre todo en el mundo actual, y los ejemplos en la vida real abundan allá por donde miremos. Por ello, es fundamental contrastar todo tipo de informaciones y opiniones, leer mucho y sobre todo dudar de todo. La única forma de comprender las cosas es dudar de todo, no creerse nada, especialmente lo que nos llega través de los medios de comunicación, todos ellos ligados a algún tipo de interés. Si nos aferramos ciegamente a unas creencias, esa venda que le ponemos a nuestros ojos no nos permitirá ver más allá, y las mentes cerradas son las más dañinas a nivel personal, y por ende, a nivel social.

“Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.”

Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

A continuación podéis encontrar la película completa en castellano:

 

 

Evasión o victoria: un clásico del cine bélico basado en hechos reales.

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Hace poco volví a ver esta curiosa película, rodada a principios de los 80, y en la cual se reunieron buenas parte de las estrellas del balón de ese momento junto a actores consagrados del momento como Michael Caine y otros emergentes como Stallone.

La película está basada en un hecho real, el partido de la muerte. Durante la II Guerra Mundial, un grupo de ciudadanos ucranianos (durante la ocupación nazi) que se organizaron como equipo de fútbol FC Start, para jugar un partido contra un equipo compuesto de oficiales nazis de la Wermacht. En la película, en cambio, los jugadores son un conjunto de militares prisioneros de guerra de distintos países aliados, principalmente ingleses.

Pero no acaban ahí las diferencias. En la película, aunque alguno de los nazis tratan de hacer trampas “comprando” al árbitro, no amenazan en ningún momento a los jugadores aliados; en la realidad, los jugadores fueron amenazados: si ganaban el partido, lo pagarían con sus vidas. Finalmente la película acaba con una fuga exitosa, mientras que en la realidad, la amenaza de los nazis se cumplió y poco después todo el equipo del FC Start fue ejecutado.

Cuando estaba viendo la película me puse a investigar si estaba basada en hechos reales, como creía recordar, pero me llamó poderosamente la atención la transformación tan curiosa de la historia. Puedo entender la parte de “occidentalización” de los protagonistas (al fin y al cabo, estaban en plena guerra fría, no era momento de mostrar como héroes a los ucranianos…), pero me choca que una historia dramática con muchísima fuerza épica sea transformada en una aventura amable, donde los nazis actúan como caballeros, y donde la estancia en el campo de concentración nazi es casi como un campamento de verano. Es posible que la reciente, y no demasiado agradable, finalización de la guerra de Vietnam cuando se rodó la película, generara en los estudios de cine una necesidad de dulcificar la guerra. Desde ese momento, estoy tratando de recordar otras películas de esta temática y época en las que también se opta por transformar humanitariamente la guerra y los campos de prisioneros, en contra del estilo más crudo y realista que, con los años, se impondría, como en La Chaqueta metálica, Salvar al soldado Ryan, El Pianista, La Lista de Schindler. Seguiré investigando…

 

PD: Una curiosidad estilística: la película original se llama Victory, de ahí la postura forzada de los protagonistas en la portada, que con sus brazos y cuerpos forman una drástica V roja.

 

Coco Chanel, una de las mujeres más influyentes del siglo XX.

Gabrielle Chanel era una mujer de armas tomar, segura, fuerte y que no se rindió a pesar de las adversidades que le deparó su juventud y su vida.Se convirtió en una de las modistas más prolíficas de la historia y una de las más innovadoras durante la 1ª Guerra Mundial.

Provenía de una familia humilde, su madre falleció cuando ella tenía 12 años y su padre un vendedor ambulante la entregó al cuidado de unas monjas en un orfanato de Corréze. Pasó seis años allí y fue en ese lugar donde aprendió a coser.

Sus ansias de libertad e independencia la empujaron a abandonar el orfanato y encontró trabajo en una  pañería como ayudante, los hombres que iban allí la invitaban al cabarett donde Gabrielle se sintió atraída por el mundo del espectáculo y empezó a cantar sobre los escenarios de un café llamado “La Rotonde”. Fue allí donde comenzaron a llamarla “la petite Coco” debido a dos de sus canciones de su repertorio  <<Ko ko ri ko>> y <<Qui qu´a vu Coco?>>.

 

Gabrielle desafiaba a las leyes sociales de la época, hablaba de tú a tú a los hombres y confeccionaba su propio vestuario. Con 22 años se enamoró de Balsan un joven burgués adinerado que la liberó de su vida humilde para mostrarle el lujo y el ocio entre fiestas y carreras de caballos, poco después conoció al que sería uno de los hombres más importantes de su vida Capel, el que le apoyó para montar una sombrería que poco después se convertiría en un salón de Costura. Así nació una de las marcas más emblemáticas y reconocibles de la industria de la moda, “CHANEL”.

Su firme determinación y su carácter la llevó a imponerse a la moda rígida de principios del siglo XX momento en el cual fue considerada la personificación de la “nueva mujer”. Instauró otro estilo más simple e innovador para las mujeres, un estilo masculino basado en una línea de ropa informal, sencilla y cómoda. Marcó el comienzo de la androginia y de sus experiencias creó un nuevo look y un nuevo estilo de vida. Dirigió su atención al público joven y se convirtió en un icono de estilo.

Con ella aprendí que nunca debes abandonar tus sueños.

 

29 frases legendarias de la visionaria Coco Chanel

Concepto de moda: LBD (Little Black Dress): La muerte de Capel hizo que Chanel abatida por el dolor comenzara a utilizar prendas negras en señal de luto, y al poco tiempo diseñó el denominado “pequeño vestido negro” que en 1926 fue calificado por la revista Vogue como el “atuendo que todo el mundo usará”. Y efectivamente, a día de hoy, sigue siendo una de las prendas imprescindibles en el armario de toda mujer.

 

¨Argo¨ un peliculón basado en hechos reales

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Entre el thriller con aires setenteros -no por recreación formal sino por simple ubicación temporal-, el relato de salvamento en el último momento, la crónica política y un cierto tono de distensión cómica se desarrolla la tercera película como director de Ben Affleck, un actor que ha sabido distanciarse de su “imagen” como nueva estrella del star system hollywoodiense cuando ha pasado al otro lado del espejo, al otro lado de la cámara..

El relato es puro, de una dinámica casi clásica y una orquestación complejamente funcional, y el cine está ahí de fondo para permitir más de una agradable fuga de distensión. Porque el plan ideado por el agente Tony Méndez consistía en llegar a Teherán, contactar con los seis funcionarios escondidos en casa del embajador canadiense en la ciudad y hacerlos pasar por miembros de un equipo cinematográfico que busca localizaciones para rodar una película de ciencia-ficción titulada ‘Argo’ en tierras iraníes. Cambiarles la identidad y convertirlos en lo que no eran para poder salir del país ahorrándole al gobierno norteamericano una crisis mayor. La aportación de los personajes que encarnan John Goodman y Alan Arkin resulta esencial para la propia historia y para el trasunto cómico que el filme necesita: Arkin es un productor capaz de convertir en realidad mediática el anuncio de una película que nunca existirá -la credibilidad era absolutamente necesaria para que el plan de Méndez llegará a buen término- y Goodman es John Chambers, el oscarizado maquillador de ‘El planeta de los simios’ (versión con Charlton Heston), figura capital en la resolución del plan.

Lo mejor: su directa funcionalidad, el tempo preciso, la combinación genérica.

Lo peor: alguna escena que no alcanza la tensión esperada, pero son pocas.